“Otra vez, a última hora.”
Las pruebas y los trabajos se van dejando para después, hasta que todo se vuelve urgente.
MENTORÍA ACADÉMICA PARA ADOLESCENTES
Un acompañamiento individual para organizar la semana, encontrar estrategias de estudio y llevar los planes a la práctica, con un apoyo que va dando lugar a la autonomía.
Conversar por WhatsAppA partir de la rutina y las necesidades reales de cada adolescente.

Planificar. Probar.
Revisar. Ajustar.
¿ESTO PASA EN TU CASA?
Algunas dificultades aparecen en la rutina mucho antes de reflejarse en las notas.
Las pruebas y los trabajos se van dejando para después, hasta que todo se vuelve urgente.
La semana depende de los recordatorios de los padres para tareas, materiales y fechas de entrega.
Pero le cuesta empezar, dividir las etapas o continuar.
Dedica tiempo al contenido, sin una estrategia clara para aprender.
LO QUE HACEMOS JUNTOS
Antes de armar una agenda, busco entender dónde se traba la rutina. Una prueba el viernes, un trabajo pendiente y el entrenamiento de la tarde nos ayudan a construir un plan que quepa en la semana y que el adolescente aprenda a revisar.
Identificar necesidades, dificultades, compromisos y lo que ya funciona.
Definir prioridades, dividir tareas y elegir estrategias de estudio.
Aplicar lo acordado en la vida escolar, con metas que tengan sentido.
Entender lo que ocurrió y reducir el apoyo a medida que logra hacerlo por su cuenta.
Planificación, hábitos y funciones ejecutivas aplicados a la vida escolar.
Método estructurado.CÓMO EMPIEZA EL ACOMPAÑAMIENTO
La frecuencia, la duración y los objetivos se definen después de conocer la situación. El plan incluye momentos de revisión para decidir si tiene sentido continuar, ajustar o cerrar el proceso.
Entender si la mentoría tiene sentidoConversamos sobre la preocupación de la familia y la propuesta de trabajo.
Conocemos su rutina, sus dificultades y sus propios objetivos.
Definimos prioridades y acompañamos la aplicación de las estrategias.
Observamos avances y ajustamos el nivel de apoyo necesario.
¿Y LOS PADRES?
Los padres o responsables participan en la conversación inicial y reciben orientación en momentos acordados. El foco es comprender dónde el adolescente aún necesita estructura y qué puede asumir por su cuenta.
Las reuniones de seguimiento abordan el proceso, las estrategias y las formas de apoyo. Se respeta el espacio de conversación del adolescente, con límites de privacidad y seguridad acordados desde el inicio.
QUIÉN ACOMPAÑA A TU HIJO

Miro al adolescente junto con su contexto: el colegio, las relaciones, la familia y el momento que está viviendo. Desde ahí decidimos qué trabajar.
Soy pedagoga, con título reconocido en Chile, especialista en Psicopedagogía y educadora parental. Tengo postgrados en Psicopedagogía, Neurociencia aplicada a la Educación y Neurociencia del Comportamiento. Actualmente curso un postgrado en Psicoanálisis con niños y adolescentes. Trabajo con adolescentes, familias y orientación vocacional.
Combino escucha, conocimiento sobre adolescencia y herramientas educativas para construir estrategias junto con cada joven y revisar lo que funciona para él o ella.
PREGUNTAS QUE TIENEN SENTIDO
Es un acompañamiento educativo de organización, planificación y estrategias de aprendizaje. Podemos usar una prueba o un trabajo para practicar esas estrategias, pero la mentoría no sustituye la enseñanza específica de una asignatura.
La propuesta se define después de conocer la situación, según los objetivos y las necesidades de apoyo. El acompañamiento se organiza en ciclos con revisiones acordadas; no existe una duración única para todos.
No hay garantía de notas. Acompañamos cambios concretos en la rutina: iniciar tareas, cumplir acuerdos, usar estrategias de estudio y asumir responsabilidades con menos ayuda. Las notas también dependen de otros factores.
La participación del adolescente es esencial. Necesita comprender la propuesta y tener espacio para expresar lo que tiene sentido para él o ella. Esa disposición también se conversa al inicio.
El encuentro inicial puede indicar la necesidad de reforzamiento específico, evaluación o acompañamiento de otro profesional. En esos casos, conversamos sobre una derivación o un trabajo complementario. La mentoría no es atención psicológica.
OTROS MOMENTOS, OTROS CAMINOS
EL PRIMER PASO ES UNA CONVERSACIÓN
Cuéntame qué está pasando. En la conversación inicial evaluamos si este acompañamiento se ajusta a las necesidades del adolescente y explico los próximos pasos.
El botón abre WhatsApp con un mensaje listo para enviar. Puedes editarlo antes de enviarlo.